Modalidades de perfusión
1) Perfusión continua.
Consiste en la administración de una dosis de carga seguida de una infusión continua horaria del analgésico elegido, se obtiene una buena analgesia fundamentalmente por la consecución de la estabilidad de niveles plasmáticos del fármaco.
Es necesario una vigilancia más exhaustiva durante las primeras horas.
Inconvenientes No se contempla la variabilidad del dolor.
No se adapta a los requerimientos individuales
2) PCA pura.
Se realiza mediante la infusión de dosis programadas en cantidad y tiempo, del analgésico seleccionado, para que puedan ser autoadministradas por el paciente.
Se ha mostrado como un método muy eficaz (revisiones, trabajos de investigación)
Ventajas Permite adaptar las dosis a las necesidades individuales.
Existe escaso riesgo de sobredosificación
Inconvenientes
- Se necesita un cierto nivel intelectual y de comprensión
- Es conveniente un entrenamiento previo y la colaboración de enfermería.
- Hay una pérdida de su efectividad durante el sueño.
Es aconsejable instaurar la perfusión con bolus altos en cantidad (mg.) y tiempos de cierre espaciados, ya que conseguiríamos un rápido alivio y por tanto la confianza en el método.
3) Infusión continua + PCA.
El más utilizado, por su flexibilidad y por que cubre las necesidades analgésicas que van surgiendo. Se suele iniciar con una dosis de carga seguida por una perfusión continua del analgésico, además de contemplar la posibilidad de dosis programadas en cantidad y tiempo para ser autoadministradas por el paciente siempre que la analgesia de base le resulte insuficiente.
Ventajas
- Mejor control durante el sueño
- Disminución del nº de bolus.
- Estabilidad de la analgesia (ya que se proporciona niveles plasmáticos fijos)
Inconvenientes
- Se ha comprobado un aumento en el consumo de la medicación utilizada, sin embargo no hay paralelismo en cuanto a mayor número de efectos secundarios
Y como de evolucionar se trata, tendremos que valorar en los distintos pacientes y patologías la perfusión más conveniente, para ello nos remitimos a los siguientes articulos:
Ilfeld BM, Enneking FK. Continuous peripheral nerve block at home: a review. Anesth Analg 2005;100:1822-1833.
- ¿Es la PCA en pediatría más eficaz que la infusión continua?
Algia hospital R. Pérez González
Volumen 2 Número 1 Enero-Febrero 2007 Artículo Original 57
RESUMEN
Objetivo: determinar si la analgesia controlada por el paciente (PCA) es más eficaz y segura para controlar el dolor postoperatorio infantil que la administrada mediante infusión continua (IC).
Métodos: para desarrollar el estudio se compararon dos cohortes de individuos: pacientes que recibieron analgesia intravenosa a través de una bomba de infusión continua (n= 230) y pacientes que la recibieron a través de una bomba de PCA (n = 148). Se trató de un estudio analítico, observacional no aleatorizado. Los datos fueron recogidos en una gráfica diseñada a tal efecto por la unidad del dolor infantil (UDI).
Resultados: la puntuación media asignada por los pacientes para valorar su dolor postoperatorio en reposo y en movimiento tras la cirugía, en cada uno de los tres primeros días y en el segundo y tercer día respectivamente, fue significativamente menor en el grupo de la PCA, con igual o menor incidencia de efectos secundarios.
Conclusiones: en la población infantil, la analgesia administrada mediante una bomba de PCA tras cirugía parece más eficaz e igual o más segura que la administración de la misma mediante una infusión continua.
(Rev. Esp. Anestesiol. Reanim. 2006; 53: 220-225) ORIGINAL
- Analgesia postoperatoria en la intervención abierta de hallux valgus en CMA. Comparación entre analgesia oral y bloqueo perineural contínuo del nervio tibial posterior
C. Ferrer Gómez*, R. Puig Bitrià**, S. Boada Pie**, J. Recasens Úrbez**, M. Rull Bartomeu***
Servicio de Anestesiología y Reanimación. Hospital Universitari Joan XXIII. Tarragona.
Resumen
INTRODUCCIÓN : El presente trabajo valora la seguridad y eficacia del bloqueo continuo del nervio tibial posterior en el tobillo, mediante la infusión domiciliaria por elastómero de ropivacaína al 0,375%, en pacientes intervenidos de hallux valgus en cirugía ambulatoria (CMA).
MATERIAL Y MÉTODO : Se compara la analgesia oral convencional de la unidad de CMA, metamizol 575 mg VO c/6h (AC) con la analgesia perineural (AP), infusión continua a 5 mL h -1 de ropivacaína 0,375% en nervio tibial posterior, en dos grupos de 20 pacientes, distribuidos aleatoriamente. Intervenciones realizadas bajo anestesia intradural con mepivacaína hiperbara e infiltración intra-articular con bupivacaína al 0,25%. Ambos grupos utilizaron tramadol 50 mg VO c/8h como analgésico de rescate. El servicio de atención domiciliaria realizó los controles: valoración del dolor según la escala analógica visual (EVA 0-10), calidad sueño, necesidad de analgesia de rescate, aceptación de la técnica, incidencias y efectos secundarios, a las 12, 24 y 48 h de la intervención. Trabajo descriptivo, comparaciones mediante prueba U de Mann Whitney; para el análisis de calidad del sueño y necesidad de analgesia se utilizó el test de tendencia lineal Chi cuadrado.
RESULTADOS : El grupo AP presentó valores de EVA significativamente menores a las 4 h, 12 h y 24 h y menor necesidad de analgesia de rescate. No diferencias en calidad del sueño (p=0,07). No incidencias ni efectos secundarios. No hubo casos de reingreso. Los pacientes manifestaron un alto grado de aceptación de la técnica.
CONCLUSIÓN : La analgesia perineural continua domiciliaria se muestra efectiva y segura en nuestro ámbito.
(Rev. Esp. Anestesiol. Reanim. 2006; 53: 220-225) ORIGINAL
- Oral analgesia versus posterior tibial nerve block for postoperative pain in ambulatory open hallux valgus surgery: a randomized clinical trial
Summary
INTRODUCTION : This trial assessed the safety and efficacy of a continuous posterior tibial nerve block in the ankle provided in the patient's home by elastomeric pump infusion of 0.375% ropivacaine after ambulatory hallux valgus surgery.
MATERIAL AND METHODS : Patients were randomized to 2 groups of 20 each to receive either the conventional oral analgesia prescribed by our team after outpatient surgery (metamizole 575 mg/6 h p.o.) or perineural analgesia with a continuous infusion of 5 mL.h -1 of 0.375% ropivacaine in the posterior tibial nerve. Surgery was performed under hyperbaric spinal anesthesia with mepivacaine and an injection of 0.25% bupivacaine into the joint. Both groups also received 50 mg/8 h p.o. of tramadol as rescue analgesia. Assessment during visits by the home care team 12, 24, and 48 hours after surgery included the following variables: pain on a visual analog scale (VAS, 0-10), sleep quality, need for rescue analgesia, acceptance of the technique, side effects and adverse events. Descriptive statistics were calculated and comparisons were performed with the Mann-Whitney U test; sleep quality and need for rescue analgesia were compared by applying the ÷ 2 statistic with a test of linear trend.
RESULTS : The perineural analgesia group had significantly lower VAS scores at 4, 12, and 24 hours and less need for rescue analgesia. No differences in sleep quality were found ( P 0.07). The incidence of side effects did not differ, and there were no readmissions. The patients expressed a high level of acceptance of the technique.
Ir al indice de generalidades |